No hay dos sitios iguales. Por eso no hay un paquete estándar. Cada proyecto empieza con una lectura honesta del estado actual del sitio.
El informe de auditoría no es una lista de problemas. Es una hoja de ruta ordenada por impacto real sobre la visibilidad del sitio.
La auditoría técnica cubre los elementos que los buscadores usan para decidir si un sitio merece aparecer en los primeros resultados. Revisamos la estructura de URLs, la configuración de rastreo, los metadatos, los problemas de indexación, los errores de servidor y la coherencia entre lo que el sitio dice que tiene y lo que realmente entrega.
El resultado es un documento que ordena los hallazgos por impacto potencial. Los problemas que más afectan la visibilidad aparecen primero, con explicación en lenguaje claro y con el paso a seguir para cada uno.
No usamos plantillas de auditoría genéricas. El informe refleja el sitio específico que revisamos, no un checklist estándar aplicado a cualquier URL.
Las palabras clave que usa tu competencia en España no son las mismas que buscan tus clientes en Rosario, Córdoba o el conurbano bonaerense.
La investigación de palabras clave para el mercado argentino requiere trabajar con datos locales. Los volúmenes de búsqueda, las variaciones regionales del vocabulario y la competencia en los resultados son distintos a los de otros mercados hispanohablantes.
Buscamos términos con dos características simultáneas: demanda real de búsqueda y nivel de competencia abordable para un sitio que recién empieza a posicionarse. Un término con mucho volumen pero dominado por grandes marcas no es útil para una PyME que arranca.
El resultado de esta etapa es un mapa de palabras clave que después guía tanto la redacción de contenidos como la optimización de las páginas existentes.
Un sitio con páginas que no se conectan entre sí es un conjunto de documentos sueltos. Los buscadores necesitan entender la jerarquía para decidir qué es importante.
El enlazado interno es una de las palancas de posicionamiento más subestimadas. Cuando las páginas de un sitio se enlazan entre sí de manera coherente, los buscadores pueden interpretar cuáles son las páginas más relevantes y cuáles tienen un rol de soporte.
Construimos la arquitectura de enlaces partiendo del mapa de palabras clave. Las páginas más importantes reciben más enlaces internos. Las páginas de soporte apuntan hacia las páginas principales. El resultado es una estructura que los buscadores pueden leer como un argumento coherente.
Este trabajo se hace directamente sobre el sitio. No es una recomendación que el cliente tiene que implementar después.
Un sitio con buena arquitectura de enlaces distribuye autoridad de manera intencional. Las páginas que querés que rankeen reciben el peso que merecen porque el resto del sitio las apoya.
Sin estructura, cada página compite sola. Con estructura, el sitio compite como un conjunto.
Un sitio que tarda seis segundos en mostrar el primer contenido pierde visitas antes de que el usuario vea qué vendés. La velocidad es parte del posicionamiento.
Los Core Web Vitals son las métricas que Google usa para evaluar la experiencia de carga. Un sitio con métricas pobres tiene una desventaja de posicionamiento frente a sitios equivalentes que cargan más rápido.
Los problemas de velocidad más comunes en sitios de PyMEs argentinas son: imágenes sin comprimir ni optimizar para web, scripts de terceros que bloquean el renderizado, plugins innecesarios que agregan peso y hosting compartido mal configurado.
Trabajamos sobre el sitio real para resolver estos problemas. Medimos antes y después con herramientas estándar para que el cliente pueda ver el cambio.
El posicionamiento no es un trabajo de una vez. Las posiciones cambian, los competidores se mueven y el algoritmo se actualiza. El seguimiento mensual mantiene el trabajo encaminado.
Cada mes el cliente recibe un informe que explica qué posiciones mejoraron, qué páginas ganaron visibilidad, qué términos empezaron a generar tráfico y qué áreas todavía tienen trabajo pendiente.
El informe no está escrito para técnicos. Está escrito para el dueño o la dueña de la PyME que quiere saber si el trabajo está dando resultados sin necesidad de entender qué es un canonical o un crawl budget.
Cuando algo no mejora, el informe lo dice con claridad y explica por qué. No hay maquillaje de datos ni métricas de vanidad que oculten la realidad.
El acceso supervisado significa que el cliente nos da acceso al sitio con los permisos necesarios para ejecutar las mejoras, y puede ver en tiempo real qué cambios se realizan.
No hay acceso permanente ni sin supervisión. El cliente puede revocar el acceso en cualquier momento. Documentamos cada cambio que realizamos.
Esta forma de trabajar no es solo una cuestión de confianza. Es la única manera de garantizar que los cambios se implementan correctamente y que el cliente entiende qué se modificó en su sitio.
Consultar sobre el proceso
La auditoría técnica inicial no tiene costo. Revisamos tu sitio y te contamos qué encontramos antes de hablar de cualquier contratación.
Solicitar auditoría